Sonreír es contagioso. Realmente lo es. Cuando usted se siente seguro acerca de sus dientes, esa confianza se irradia hacia afuera. Te hace lucir más saludable. Más joven. Más accesible. Pero seamos honestos: la vida pasa. Café. Vino. Cigarrillos. Incluso el simple envejecimiento hace que el esmalte dental se adelgace, dejando al descubierto la dentina amarillenta que se encuentra debajo.

Podrías cepillarte dos veces al día. Podrías usar hilo dental religiosamente. Incluso podrías visitar a tu dentista con regularidad. Sin embargo, ese tinte amarillo persiste.

Ingrese al pasillo de la farmacia. Es un laberinto de cajas que prometen alegrar tu sonrisa y, por extensión, tu vida. El atractivo es fuerte. Estos productos blanqueadores de venta libre (OTC) son baratos. Cuestan entre $10 y $35. Compare eso con los cientos de dólares que cuesta el pulido en la oficina. Son convenientes. Puedes usarlos mientras lavas los platos. O cortar el césped.

Pero aquí está la realidad: los productos de venta libre generalmente no blanquean tanto como los tratamientos profesionales. No son tan consistentes. Y no duran tanto. Aún así, para muchas personas, el blanqueamiento dental casero es seguro y eficaz. La pregunta no es si funciona. Así es como. Y si vale la pena correr el riesgo.

Las dos formas en que realmente funciona el blanqueamiento

Si se pregunta cómo funcionan estos productos, todo se reduce a dos mecanismos distintos. Uno es mecánico. El otro es químico.

Método 1: Abrasión (el pulido de la superficie)

Esto es lo que hacen la mayoría de las pastas dentales blanqueadoras estándar. En realidad, no blanquean tus dientes. Ellos frotan.

La pasta de dientes actúa como un abrasivo suave. Elimina físicamente las manchas superficiales que se acumulan en el esmalte. Piense en ello como lijar un trozo de madera. No estás cambiando el color de la madera. Simplemente estás quitando la suciedad que se encuentra encima.

Las pastas dentales blanqueadoras incluyen agentes específicos para potenciar esta acción de fregado. Pero les falta lejía. No pueden cambiar el color fundamental de la estructura dental. Si su coloración amarillenta es interna, este método le servirá de muy poco.

Método 2: Oxidación (El blanqueador químico)

Aquí es donde ocurre el trabajo pesado. El blanqueo es un proceso químico. Se filtra dentro del diente. Rompe las manchas a nivel molecular.

Los ingredientes activos suelen ser peróxido de carbamida o peróxido de hidrógeno. Los encontrará en geles transparentes y pegajosos introducidos en protectores bucales. O como tiras de plástico recubiertas de gel que se adhieren a los dientes frontales.

La concentración suele oscilar entre el 10% y el 20%. Las concentraciones más altas, específicamente el peróxido de carbamida al 10% o más, pueden incluir fluoruro. ¿Por qué? Para compensar la sensibilidad.

La sensibilidad es la principal queja que tienen las personas con el blanqueamiento. Pica. Es incómodo. Si experimenta irritación en los dientes o las encías, deje de usar el producto todos los días. Intente alternar días. La irritación suele ser temporal. Pero puede ser un factor decisivo para algunos.

La lista de verificación de seguridad

Antes de comprar esa tira o gel, pregúntate: ¿Es esto adecuado para mí?

Siempre es mejor visitar a su dentista antes de iniciar cualquier procedimiento de blanqueamiento en casa. No todo el mundo es candidato. Hay reglas estrictas.

  • Coronas y Carillas: Estas no se blanquean. Si tienes coronas, el blanqueamiento aclarará tus dientes naturales pero dejará las coronas del mismo color. El resultado será desigual y feo.
  • Embarazo o lactancia: ¿Por qué arriesgarse a ingerir productos químicos o a que su sistema los absorba? Sáltelo.
  • Tratamientos recientes: Si terminó de usar un kit en las últimas semanas, espere. Tus dientes necesitan descansar.

Para obtener mejores resultados y seguridad, limite estos productos a una o dos veces al año. Más no es mejor. Es sólo un daño esperando a ocurrir.

Además, busque el Sello de Aceptación de la ADA. Es una pequeña marca de verificación que significa que se ha probado la seguridad y eficacia del producto. No te saltes este paso.

El veredicto

El blanqueamiento de venta libre es una herramienta. No es una cura milagrosa. No reemplazará a su dentista. Pero para las manchas superficiales y la decoloración leve, puede ser una forma rentable de aumentar su confianza.

Simplemente no espere resultados de Hollywood. Y si te sangran las encías o te chirrían los dientes, detente. Tu sonrisa es importante. Pero tu salud es más importante.

Mantenlo simple. Mantenlo a salvo. Y en caso de duda, llama a tu dentista.