El presidente Donald Trump criticó públicamente a la reportera del Washington Post Natalie Allison durante un vuelo en el Air Force One, reprendiéndola por una percibida “mala actitud” después de que ella cuestionara el enfoque de su administración en las deportaciones.
Confrontación por las preocupaciones sobre la base MAGA
Allison intentó preguntar sobre la insatisfacción entre los principales partidarios de Trump (“base MAGA”), específicamente con respecto al énfasis de la administración en deportar a criminales violentos. El presidente interrumpió e inmediatamente cuestionó su afiliación y dijo: “¿Con quién estás?” Cuando se identificó como colaboradora del Washington Post, Trump respondió sin rodeos: “Washington. Bueno, estás teniendo dificultades para conseguir lectores. Al Washington Post le está yendo muy mal. Adelante. Tienes muy mala actitud”.
Este intercambio se produjo en el contexto de los recientes despidos en The Washington Post, lo que sugiere que Trump utilizó deliberadamente las dificultades financieras del medio para desacreditar la línea de interrogatorio del periodista. Es un patrón de comportamiento en el que Trump utiliza la inestabilidad de los medios como arma para socavar a los periodistas que considera críticos.
Patrón de hostilidad hacia las reporteras
El ataque de Trump a Allison sigue a incidentes similares contra otras reporteras de la Casa Blanca. Apenas unos días antes, había arremetido contra Kaitlan Collins de CNN, llamándola “la peor reportera” y haciendo un comentario extraño sobre su falta de sonrisa. Él la acusó de no decir la verdad al observar: “Creo que nunca te he visto sonreír”.
Trump tiene un historial de interacciones agresivas con mujeres periodistas. Durante varios meses, ha insultado a reporteros de CNN, CBS News y Bloomberg con términos despectivos como “estúpido” y “cerdito”, lo que indica un claro patrón de hostilidad.
Defendiendo su base en medio de las críticas
A pesar de las críticas, Trump defendió su “base MAGA”, afirmando que “nunca ha sido más fuerte”. Describió al grupo como formado por “muy buena gente” que ama al país y está “encantada” con su gestión. Trump enmarcó a sus seguidores bajo el lema de “Estados Unidos primero”, reforzando su retórica populista.
Los repetidos ataques del presidente a periodistas sirven para deslegitimar la información crítica, socavar la confianza pública en los medios y reforzar su control sobre la narrativa.
Este incidente es parte de una tendencia más amplia en la que Trump utiliza una retórica agresiva para silenciar la disidencia y consolidar el poder. Sus ataques a la prensa están calculados para intimidar a los periodistas y desalentar los interrogatorios duros.




















