Oslo, Noruega – La princesa heredera Mette-Marit de Noruega emitió una disculpa formal después de que surgieran revelaciones que la vinculaban con el delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein. Las revelaciones, que forman parte de un escrutinio más amplio de personas de alto perfil mencionadas en los archivos de Epstein publicados recientemente, también han dado lugar a investigaciones sobre el ex primer ministro Thorbjørn Jagland y el director ejecutivo del Foro Económico Mundial, Børge Brende.
La princesa heredera se disculpa por los contactos de Epstein
La princesa Mette-Marit reconoció haber puesto a la familia real en una posición difícil debido a sus interacciones pasadas con Epstein. Los documentos muestran que tomó prestada una propiedad de Epstein en Florida en 2013, arreglada a través de un conocido en común. La princesa heredera expresó su arrepentimiento y afirmó: “Es importante para mí pedir disculpas a todos ustedes a quienes he decepcionado”. Admitió su falta de criterio al no investigar a fondo los antecedentes de Epstein y agregó que la situación es “simplemente vergonzosa”.
El momento de estas revelaciones añade más tensión a la familia real, ya que el hijo de la princesa heredera se encuentra actualmente siendo juzgado en Oslo y enfrenta graves cargos, incluida la violación. Este incidente agrava los desafíos existentes a la imagen pública de la familia.
Ex primer ministro y director ejecutivo del FEM bajo investigación
Las consecuencias se extienden más allá de la familia real. Las autoridades noruegas están investigando si el ex primer ministro Thorbjørn Jagland recibió obsequios, viajes o préstamos en relación con sus interacciones con Epstein. Los archivos detallan los planes de Jagland y su familia de visitar la isla de Epstein en 2014 mientras él presidía el Comité Nobel.
El Servicio Noruego de Investigación de Delitos Económicos busca levantar la inmunidad diplomática de Jagland para facilitar la investigación. Su representante legal confirma que está cooperando con los investigadores.
De manera similar, el Foro Económico Mundial lanzó una revisión interna de la relación del CEO Børge Brende con Epstein, luego de que surgieran evidencias de múltiples cenas e intercambios de mensajes entre los dos. Brende afirma que las reuniones estaban puramente relacionadas con negocios y que desconocía los antecedentes penales de Epstein.
Implicaciones más amplias
La publicación de estos archivos de Epstein resalta el alcance de su red entre las élites globales. Las investigaciones en Noruega subrayan cómo estas conexiones están ahora bajo un intenso escrutinio público y legal. El caso plantea preguntas más amplias sobre la diligencia debida, la conducta ética y las responsabilidades de personas de alto perfil que se asociaron con un delincuente sexual conocido.
El hecho de que varias figuras destacadas de Noruega estuvieran vinculadas a Epstein sugiere un patrón de investigación de antecedentes insuficiente y posible abuso de poder. Las investigaciones sobre Jagland y Brende pueden revelar si se intercambiaron favores financieros o políticos, lo que podría dañar aún más su reputación.
El escándalo que se está desarrollando sirve como un crudo recordatorio de las consecuencias de la influencia desenfrenada y la importancia de la rendición de cuentas para aquellos que, a sabiendas o sin saberlo, permitieron las actividades criminales de Epstein.



















