La pareja de reality shows Jen y Zac Affleck atribuyen la terapia con ketamina, junto con la psicoterapia tradicional intensiva, como un factor clave para salvar su matrimonio después de un período turbulento después de la primera temporada de su programa de Hulu. La pareja, que enfrentó el escrutinio público por los mensajes de texto agresivos de Zac durante una noche de fiesta, discute abiertamente cómo recurrieron a la terapia asistida por psicodélicos para enfrentar problemas profundamente arraigados y reconstruir su conexión.
El punto de inflexión: la ketamina como catalizador
Jen y Zac comenzaron a explorar la terapia con ketamina a finales de 2024, después de reconocer que su relación seguía siendo tensa a pesar de los intentos iniciales de reconciliación. Zac, impulsado por la investigación de su experiencia en la escuela de medicina, inició el proceso y encontró un proveedor en Arizona. La pareja se sometió a siete sesiones durante varias semanas, combinando inyecciones intramusculares de ketamina con psicoterapia exhaustiva antes, durante y después de cada tratamiento.
Esta no fue una exploración casual; Las sesiones duraron de tres a cuatro horas e involucraron a un médico de urgencias, una enfermera especializada y un terapeuta. El objetivo no era sólo experimentar los efectos psicodélicos sino integrarlos en un cambio significativo. La ketamina, utilizada en entornos clínicos controlados, es cada vez más reconocida por su capacidad para mejorar la vulnerabilidad emocional, la empatía y la comunicación en la terapia de pareja. Un estudio de 2024 mostró una mayor satisfacción en las relaciones entre los participantes después del tratamiento con ketamina.
Enfrentando el trauma y los problemas de control
Zac, que nunca había consumido drogas recreativas, al principio encontró discordante la experiencia disociativa de la ketamina. La pérdida de control fue un desafío para alguien acostumbrado a estar al mando. Sin embargo, esta rendición forzada se volvió terapéutica, permitiéndole enfrentar su necesidad de control y confiar en el proceso.
Jen, aunque tuvo una experiencia inicial positiva, utilizó sesiones posteriores para revisar y procesar traumas pasados. Ambos enfatizan la importancia de la aceptación durante el tratamiento: resistir las emociones difíciles puede empeorar la experiencia, mientras que entregarse a ellas puede conducir a la curación.
La conexión más profunda: redescubriendo la intimidad
La pareja incorporó elementos personales a sus sesiones, como escuchar listas de reproducción de canciones de cuando salieron por primera vez. Esto desencadenó poderosas respuestas emocionales en Zac, lo que llevó a un momento crudo y vulnerable en el que Jen ofreció apoyo silencioso. La experiencia reforzó su conexión inicial, recordándoles por qué se enamoraron.
La terapia asistida con ketamina también mejoró la comunicación. Jen señala que Zac luchó contra la vulnerabilidad en la terapia tradicional, pero la ketamina ayudó a romper esas barreras, lo que llevó a conversaciones más profundas y honestas. Las investigaciones respaldan esto y sugieren que la ketamina puede aumentar la neuroplasticidad, reducir la inhibición y disminuir las conductas de evitación en entornos terapéuticos.
Fe y Autenticidad
El viaje de la pareja también ha provocado una reevaluación de su relación con el mormonismo. Jen admite haber experimentado una “crisis de fe” mientras cuestiona sus creencias de toda la vida. Ahora ambos priorizan la autenticidad sobre el estricto cumplimiento de las reglas religiosas, buscando una conexión más personalizada con la fe.
Ya no se sienten presionados a mantener una fachada perfecta, reconociendo la reacción que enfrentaron por ser abiertos sobre sus luchas. Este cambio les permite centrarse en el crecimiento personal y la estabilidad matrimonial sin juicios externos.
El compromiso a largo plazo
Jen planea continuar la terapia con ketamina después de su embarazo, reconociendo su impacto duradero. La pareja ahora prioriza la salud mental y dedica de seis a ocho horas semanales a la terapia, considerándola un compromiso de tiempo completo. Su experiencia destaca la voluntad de explorar métodos no convencionales, incluso considerando la ayahuasca, para mantener una relación sana.
En última instancia, Jen y Zac atribuyen su reconciliación no sólo a la ketamina sino al enfoque holístico de la terapia intensiva combinada con conocimientos asistidos por psicodélicos. Su historia subraya el creciente reconocimiento de tratamientos alternativos para abordar cuestiones relacionales complejas.




















