Los futuros padres se centran en los nombres, las duchas y la preparación de la guardería, pero a menudo no se plantea una pregunta fundamental: ¿cuáles son los niveles de personal de enfermería en la unidad de partos donde darán a luz? Según enfermeras y expertos, la proporción enfermera-paciente es un factor clave para garantizar una atención segura durante el parto. El estándar a buscar es el cumplimiento de las pautas de dotación de personal de la Asociación de Enfermeras Obstétricas, Neonatales y de Salud de la Mujer (AWHONN).
¿Cuáles son los estándares de dotación de personal seguro de AWHONN?
AWHONN, una asociación profesional dedicada a la atención materna y neonatal, ha establecido estándares para las proporciones enfermera-paciente necesarias para obtener resultados de alta calidad. Las directrices de la organización establecen que las enfermeras no deben atender a más de dos pacientes a la vez, aunque lo ideal es un paciente por enfermera. Esto no es una sugerencia: es un estándar diseñado para evitar descuidos críticos en un entorno de alto riesgo.
¿Por qué es tan importante esta proporción? Porque el trabajo de parto y el alumbramiento requieren un seguimiento intenso y centrado tanto de la madre como del bebé, incluido el manejo de los medicamentos y el reconocimiento rápido de las complicaciones. La falta de personal provoca que se pasen por alto señales de advertencia, que se retrasen las intervenciones y que se produzcan resultados potencialmente perjudiciales.
Las consecuencias de la falta de personal
Cuando las enfermeras trabajan demasiado, los cuidados críticos pueden pasarse por alto. Una enfermera que atiende a una paciente inmediatamente después de una cesárea debe monitorear la recuperación de la cirugía y brindar atención posparto simultáneamente. Las enfermeras posparto deben estar atentas a condiciones potencialmente mortales, como hemorragias, mientras ayudan a los nuevos padres a aprender sobre el cuidado infantil. Estas tareas complejas exigen tiempo y atención dedicados.
La falta de personal no es sólo una cuestión clínica; afecta a las propias enfermeras. La desmoralización aparece cuando saben que no pueden brindar la atención que los pacientes merecen. La huelga de enfermeras en curso en la ciudad de Nueva York pone de relieve esta lucha, con 15.000 enfermeras abandonando sus puestos de trabajo para luchar por niveles seguros de dotación de personal. Los hospitales pueden priorizar las ganancias sobre la seguridad del paciente, lo que lleva a proporciones inadecuadas entre enfermeras y pacientes.
¿Qué pueden hacer los futuros padres?
Los pacientes tienen un control directo limitado sobre el personal del hospital, pero pueden defenderse por sí mismos. He aquí cómo:
- Pregunte por adelantado: Pregunte si el hospital sigue los estándares de AWHONN.
- Hable: Durante el trabajo de parto, exprese sus inquietudes a la enfermera a cargo o al supervisor si la dotación de personal parece insuficiente.
- Traiga un defensor: Tenga un socio o una persona de apoyo que pueda hacer preguntas y plantear problemas en su nombre.
- Apoye el cambio legislativo: Abogue por leyes de dotación de personal segura en su estado.
En última instancia, la elección de un centro de parto debe ser tan deliberada como cualquier decisión importante de la vida. Los padres deben investigar las calificaciones de los hospitales y los datos de atención de maternidad (como los disponibles a través de la Encuesta de hospitales de Leapfrog) y preguntar a los proveedores sobre las tasas de cesáreas y episiotomías para evaluar la cultura de la unidad de maternidad.
La conclusión es clara: los partos seguros requieren personal seguro. Los futuros padres merecen saber si su hospital prioriza la atención al paciente sobre las medidas de reducción de costos. Sin una proporción adecuada de enfermeras y pacientes, las consecuencias pueden ser graves.




















