La relación entre Brooklyn Beckham, su esposa Nicola Peltz y sus padres, Victoria y David Beckham, se ha convertido en un conflicto abierto. El 19 de enero, Brooklyn emitió una declaración afirmando que sus padres han trabajado activamente para socavar su matrimonio desde antes de su boda en abril de 2022. Esta declaración contrasta marcadamente con los comentarios públicamente positivos de Victoria Beckham sobre Nicola, lo que plantea preguntas sobre la dinámica dentro de la familia.
Persona pública versus privada
Victoria Beckham ha elogiado constantemente a Nicola en entrevistas, la más reciente en diciembre de 2024 en el podcast The Run-Through de Vogue. Describió a Nicola como “maravillosa”, “talentosa” y “apasionada”, y agregó que ver a su hijo feliz con su esposa es “todo” lo que una madre puede desear. Victoria incluso bromeó sobre la posibilidad de convertirse en abuela, aunque indicó que no era inminente.
Sin embargo, Brooklyn alega que, a puerta cerrada, sus padres albergan un sentimiento diferente. Afirma que lo presionaron repetidamente para que renunciara a los derechos sobre su nombre y sabotearon activamente sus planes de boda. Específicamente, afirma que su madre canceló su compromiso de diseñar el vestido de novia de Nicola en el último minuto, lo que obligó a una lucha frenética por encontrar una alternativa.
Dinámica y control familiar
Según Brooklyn, los miembros de la familia le dijeron a Nicola que ella “no era sangre” ni “familia” la noche anterior a la boda. Acusa a sus padres de manipular a la prensa para controlar la narrativa que rodea su relación, alegando que han participado en ataques tanto públicos como privados desde que él comenzó a imponerse.
“No quiero reconciliarme con mi familia”, escribió Brooklyn. “No me están controlando, me estoy defendiendo por primera vez en mi vida”. Su declaración deja claro que ya no busca una solución pacífica, lo que indica una ruptura permanente.
Por qué esto es importante
Esta disputa pone de relieve una tendencia creciente de conflictos familiares de alto perfil que salen a la luz pública. Los Beckham, alguna vez vistos como una imagen del éxito y la unidad de las celebridades, ahora enfrentan acusaciones de comportamiento despiadado detrás de escena. Este caso subraya cómo incluso las imágenes públicas más pulidas pueden ocultar tensiones profundamente arraigadas y dinámicas de control dentro de las familias. Las acusaciones también plantean preguntas más amplias sobre el poder de la influencia de las celebridades y hasta dónde llegarán algunas familias para mantener el control sobre su imagen y legado.
La cuestión central no es simplemente una disputa familiar; es un desmantelamiento público de una marca cuidadosamente seleccionada. Los Beckham construyeron su imperio sobre una narrativa específica, y la declaración de Brooklyn amenaza con destruirlo por completo.




















