Investigadores de la Universidad de Massachusetts Amherst han desarrollado una vacuna experimental que previno por completo el crecimiento de tumores en ratones, lo que demuestra un avance potencial en la prevención y el tratamiento del cáncer. El estudio, publicado en Cell Reports Medicine, revela un “súper adyuvante” basado en nanopartículas que activa el sistema inmunológico para atacar y eliminar agresivamente las células cancerosas, incluso antes de que se formen tumores.
Tasas de prevención sin precedentes
El equipo, dirigido por el profesor asistente Prabhani Atukorale, diseñó nanopartículas para estimular múltiples vías inmunes simultáneamente, maximizando las defensas del cuerpo contra el cáncer. En un experimento, el 80% de los ratones vacunados contra el melanoma permanecieron libres de tumores durante más de 250 días, mientras que todos los animales de control no vacunados murieron a causa de la enfermedad en un plazo de 35 días. La vacuna también bloqueó eficazmente la metástasis, evitando que el cáncer se propague a los pulmones en ratones expuestos sistémicamente.
Protección de amplio espectro
La innovación radica en la capacidad de la vacuna para generar “inmunidad de memoria”, una respuesta inmune sistémica sostenida que prepara a las células T para reconocer y destruir las células cancerosas en todo el cuerpo. Otros ensayos demostraron la eficacia de la vacuna contra múltiples tipos de cáncer: 88% de protección contra el cáncer de páncreas, 75% contra el cáncer de mama triple negativo y 69% contra el melanoma, cuando se utilizan lisados derivados directamente del propio cáncer.
Cómo funciona: un enfoque “súper adyuvante”
Las vacunas tradicionales se basan en antígenos (como fragmentos de virus inactivos) y adyuvantes (activadores del sistema inmunológico). El equipo de Atukorale creó una nanopartícula lipídica capaz de coadministrar de manera estable dos adyuvantes inmunes distintos, desencadenando una respuesta sinérgica y más poderosa. Esto imita cómo los patógenos estimulan naturalmente el sistema inmunológico, aprovechando múltiples “señales de peligro” para maximizar la activación de las células T y B.
“La verdadera tecnología central es esta nanopartícula y este enfoque de tratamiento”, dice Griffin Kane, investigador postdoctoral y primer autor del artículo. “Hay una activación inmune realmente intensa cuando se tratan células inmunes innatas con esta formulación”.
Del laboratorio a la clínica
Los investigadores han fundado NanoVax Therapeutics para acelerar la traducción de esta tecnología a ensayos en humanos. El enfoque de plataforma podría adaptarse tanto para regímenes preventivos (para personas de alto riesgo) como para tratamientos terapéuticos. Atukorale y Kane ahora se centran en ampliar la escala de la vacuna para uso clínico, y ya están en marcha las medidas iniciales de “eliminación de riesgos”.
Esta investigación representa un importante avance en la inmunoterapia y ofrece potencialmente un nuevo paradigma para la prevención y el tratamiento del cáncer. El desarrollo de una vacuna contra el cáncer verdaderamente preventiva ya no es ciencia ficción, sino una posibilidad tangible en el horizonte.
