Los diseñadores y expertos inmobiliarios están de acuerdo: las cocinas elegantes y de alto contraste de la última década están perdiendo atractivo. La tendencia para 2026 está cambiando hacia la calidez, la textura y una sensación más vivida. Este cambio refleja un deseo más amplio de hogares que se sientan conmovedores y acogedores, en lugar de salas de exposición estériles.

El declive del cuarzo brillante y las superficies de tonos fríos

Durante años, las encimeras de cuarzo pulido y los acabados en tonos fríos, como los grises planos y los laminados brillantes, dominaron el diseño de la cocina. Sin embargo, estos materiales ahora se leen como planos e impersonales. Como señala Umair Kabani, un promotor inmobiliario: “El cuarzo brillante y de alto contraste… hace que las cocinas parezcan más salas de exposición que espacios habitados”. Este cambio ya es visible en las ferias inmobiliarias de alta gama, donde las losas austeras están siendo reemplazadas por alternativas más cálidas.

Los expertos también advierten contra los materiales obsoletos. El granito marrón, popular a finales de los 90 y principios de los 2000, se considera una forma rápida de fechar una cocina. Libby Fehsenfeld, una escenógrafa profesional, aconseja evitar “cualquiera de los granitos moteados de la familia marrón”.

Sobreexposición al latón pulido

El latón brillante y pulido, que alguna vez fue un elemento básico en los utensilios de cocina, ahora se considera sobresaturado. Yena Jung, diseñadora de interiores, observa que el latón se ha utilizado “en todas partes… incluidos los tiradores de los gabinetes, la iluminación, los grifos e incluso los herrajes de las puertas”, lo que provoca una sensación de fatiga.

El auge de la piedra natural y los metales cálidos

En lugar de superficies reflectantes, los diseñadores abogan por materiales texturizados y no reflectantes. El travertino y la piedra caliza recubierta de cuero están ganando terreno por su capacidad para difundir la luz y agregar profundidad. Kabani explica que estos acabados “hacen que la cocina se sienta como un espacio donde suceden historias, no solo donde viven los electrodomésticos”.

Para quienes buscan durabilidad y glamour, la cuarcita se está convirtiendo en la nueva piedra a elegir. Jessica Shaw, directora de diseño de interiores, lo describe como la combinación perfecta de “piedra real de alto rendimiento con un poco de glamour” en línea con una estética de “minimalismo cálido”.

El alejamiento del latón pulido también se extiende a los acabados metálicos. Jung recomienda “níquel antiguo bruñido y níquel champán”, que ofrecen una apariencia más matizada y sofisticada que combina la calidez del viejo mundo con un diseño moderno.

Este cambio en las tendencias de las cocinas señala un alejamiento más amplio de los interiores fríos y minimalistas hacia espacios que priorizan la comodidad, el carácter y la sensación de atemporalidad.

En última instancia, la conclusión clave para los propietarios que planean renovaciones es priorizar materiales que se sientan táctiles, atractivos y que reflejen un estilo de vida vivido. Los días de las cocinas estériles tipo sala de exposición están contados.